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Danza

De cuerpos que no bailan solos

De cuerpos que no bailan solos

Por Anahí Lovato

Confieso que me tomé más tiempo de lo previsto para decidir empezar a escribir este texto. Probablemente, porque las obras que experimenté el primer fin de semana de diciembre en el Subsuelo de Plataforma Lavardén tardaron un rato en decantar. Comenzaron a resonar después; incluso dejaron huella en un conjunto de ideas potenciales y liberaron algunas protohistorias.

Mientras tanto, en el durante, en el entre, en ese con-vivir con los cuerpos en movimiento en el espacio escénico, otras cosas pasaron por mi propio cuerpo. En el medio, además, entre aquella experiencia y esta escritura se cruzaron diálogos y textos reparadores. En el fondo, sé que todo acabará echando raíces. De eso se trata nuestro transcurrir en perpetuo presente.

Naturaleza analógica y A Solo For Mr. Folk son dos obras de danzas diferentes, conclusivas, pero que guardan algunas aristas comunes. Acomodados sobre el mismo espacio escénico, en ambos casos, los cuerpos solos o apilados componen figuras, ritmos, velocidades.  Pero nunca jamás son cuerpos solos. Hay luces, sombras, sonidos y silencios. Y mucho más.

En la primera obra, las bailarinas van armadas con proyectores de diapositivas, dispuestos estratégicamente sobre el campo de batalla. Los reflectores dejan ver trozos de gente: son fragmentos de cuerpo en movimiento y, también, fragmentos del haz de luz que dejaron los cuerpos que estuvieron, alguna vez, en foco, frente al lente de una cámara.

Las diapositivas son dispositivos para congelar instantes. Al menos, el aspecto visual del instante. Pero, cuando se proyectan, descongelan olores, sabores, sensaciones envueltas en el instante. En Naturaleza analógica, de hecho, atraviesan también cuerpos que danzan desafiando su propia naturaleza: la obligatoria física que no nos deja caer del mundo.

Más o menos cerca del suelo, de la horizontalidad o la verticalidad, la danza es un corrimiento permanente de los límites gravitatorios. Un pendular, un planear, un acelerar en conjunto. Cuerpos sobre cuerpos, cuerpos frente a cuerpos, cuerpos proyectados y cuerpos proyectantes (di)vagando por el espacio. Abrazos y luchas. Bailar para pensar, para con-mover, podría agregar Marie Bardet.

Alguien dijo que nuestras soledades están pobladas. En el escenario de la danza y en el teatro de la ciudad. Toda una pueblada se levanta ardiendo, cada vez, en nuestro cuerpo solo. Toda nuestra historia danza con nosotros. Toda la humanidad está contenida en el recuadro lumínico de las diapositivas de Naturaleza Analógica. Y en los zapatos del Milan Herich, inventándose su sonoridad y su vuelo.

Toda la historia del folclore eslovaco repica en sus compases.

Cada hueco puede untarse de miel y emplumarse para sobrevivir al viento. Cada cuerpo enraizado en el cosmos es también una caja de resonancia. Un escenario.

Fichas Técnicas

Naturaleza Analógica

Intérpretes: Julieta Almirón, Julia Carey, Cecilia Colombero, Lis Mondaini.

Supervisión artística: Marina Giancaspro

Residencias de creación: Fabiana Capriotti y Ana Varela

Diseño y Confección de Vestuario: Guillermina Elimbaun

Video y Fotografía del Grupo: Francisco Castillo

A Solo For Mr. Folk (Work in progress)

Dirección: David Zambrano

Coreografía e interpretación:  Milan Herich

Música: Sergei Prekofiev , Sergei Rachmaninov , Lajko Félix, y Asaf Avidan

Vestuario y escenografía: David Zambrano y Milan Herich

Texto: Anahí Lovato | Foto y video: Archivo obras

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