• Graciela Sacco: "Las buenas obras están mas allá del medio que las materializa"

    Exponente de las artes plásticas en la ciudad, el país y el extranjero, en los ochenta formo parte de APA, el movimiento que revalorizara política y artísticamente la vanguardia de los sesenta en Rosario. La obra de Graciela Sacco (artista plástica, fotógrafa, realizadora audiovisual e instalacionista), se consagró en los noventa contra la estética dominante del arte como mero ornamento, y hoy representa al movimiento contemporáneo en su máxima expresión. “Hoy más que nunca se evidencia que la obra no solamente es una formalidad técnica, sino que es pensamiento y concepto. La función decorativa es solamente una parte”, afirma.

     

    Hasta el 23 de febrero se puede visitar en el MACRO su exposición ¿Cuánto es un M² de destierro?, de la trilogía M², una video-instalación que se expuso el año pasado en la Bienal del Fin del Mundo (Ushuaia) y en varias galerías del mundo. Próximamente la muestra llegará a Buenos Aires (al espacio de la fundación YPF en Puerto Madero), para luego comenzar a itinerar por el país materializando su propio concepto de destierro y migrancia.

     

    Graciela Sacco es Lic. en Bellas Artes de la UNR y trabaja con diferentes procesos fotosensibles que le permiten dar cauce a sus ideas de una forma particular, lo cual la posicionó en un lugar destacado dentro del arte contemporáneo de la ciudad y el mundo, ya que representó a la Argentina en las bienales internacionales de Venecia (2001), La Habana (1997 y 2000), San Pablo (1996) y Shanghai (2004). Su obra se editó en publicaciones de divulgación masiva extranjeras como America´s Society Magazine, Bomb, Art Nexus, Art News, y Art in America, y participa anualmente en las distintas ediciones de Art Basel Miami, ARCO y otras ferias internacionales.

     

    ¿Cómo surge la idea de esta muestra?


    La obra tiene un anclaje en lo económico, en el deseo y en lo inmedible. Cuánto es un M² de destierroforma parte de la trilogía “Del M² al infinito”. El M² es un tema en el que vengo trabajando en los últimos tres años y con respecto al cual acabo de presentar un libro que se llama también M², y funciona como un cuadrado móvil que plantea la existencia o no de esa unidad de medida, la cual yo tomo como una  categoría de análisis y espacio de movimiento entre el adentro y el afuera. Esta parte de la trilogía se hizo en el interior de una celda del penal de Ushuaia (también llamado la cárcel del fin del mundo), que estuvo en el espacio de video de la bienal del fin del mundo. La parte de la serie que no se hizo aún será una instalación en espacio abierto. La idea del nombre tiene que ver con una oposición que no mide absolutamente nada. Cuando pregunto cuánto es un M² de destierro manejo la idea de una posible respuesta que sea el infinito; el objetivo es poner en juego esta categoría, esta convención, y pensar qué es lo que está midiendo. Considero que es una medida contemporánea que tiene que ver con la crisis financiera del año pasado, con el valor y no con la cantidad, y que sirve para hablar de aquellas cosas que tienen una gran importancia pero son difíciles de medir. La obra es una instalación que combina espejos con vidrios, y una proyección, que grabé debajo de los puentes transparentes de la terminal T-4 del aeropuerto de Barajas (Madrid), el que vincula los vuelos entre Argentina y España. Capturé las sombras de la gente que pasa por esa terminal. Todos los retratos de la serie M² son de sombras de gente vista desde abajo en lugares que son de tránsito, que no pueden detenerse. El punto de partida de la obra fue la pregunta ¿donde vivía yo?, y comencé a pensar el espacio de vida como un espacio en constante movimiento y sin bordes precisos, lo que me permitió pensar el afuera como parte de mi hábitat.

     

    Video - De la serie, M2: Trilogía del M2 infinito: ¿Cuánto es un metro cuadrado de destierro?, 2009.Video- instalación. 2da Bienal del Fin del Mundo, Ushuaia. Argentin.

     

    ¿Cómo ves el arte contemporáneo y a los artistas jóvenes de nuestra ciudad en la actualidad?


    Al día de hoy los artistas contemporáneos tienen la ventaja de la multidisciplinariedad y al mismo tiempo la desventaja. Ventaja porque podemos materializar ideas a partir de muchos medios que nos vienen a la mano de acuerdo a los pensamientos que tenemos y los conceptos que queremos desarrollar; y el campo visual se hace mucho más vasto de esa forma. Pero por otro lado la desventaja tiene que ver con que esta facilidad de acceso a distintos medios visuales se ha socializado tanto y está tan al alcance de cualquiera, que el desafío de qué es lo que se dice es mucho más fuerte. Hoy más que nunca se evidencia que la obra no solamente es una formalidad técnica, sino que es pensamiento y concepto, la función decorativa es solamente una parte.

     

    Con respecto a los medios, si bien hay técnicas que son más contemporáneas que otras, no quiere decir que su utilización dé como resultado siempre una obra contemporánea. Yo creo que las buenas obras están más allá del medio que las concreta, o sea una buena pintura sigue siendo una buena pintura y una buena fotografía sigue siendo una buena fotografía. En realidad no me interesa tanto el medio sino lo que una obra propone. Se dice que una nueva herramienta genera nuevos modos de producción, y de hecho una nueva técnica tiene muchas más posibilidades de producir un lenguaje visual contemporáneo que otra más antigua, pero no es una condición sine qua non.

     

    Acá hay artistas muy interesantes haciendo cosas, por ejemplo Mauro Guzmán (con su instalación "Autocine Guzmán", ganó la quinta edición de la 17ª feria de arte contemporáneo arteBA). Él hace una obra muy interesante a partir de citas con la historia del cine. Por otra parte Eugenia Calvo también tiene una producción interesante. Creo que Rosario es muy buena en cuanto a la producción de artistas, después la difusión se complica, pero es un lugar interesante en cuanto al arte contemporáneo.

     

    ¿Cómo recordás tu experiencia en APA en los ochenta? ¿Creés que los artistas de hoy están comprometidos con lo social como los que formaron parte de aquella asociación?


    En realidad mi obra comienza a tener mayor trascendencia en los noventa, cuando la estética predominante era la del Rojas (Centro Cultural Ricardo Rojas), que justamente apuntaba a una imagen con acento en la función decorativa, lo cual no tenía que ver con lo que yo hacía. Pero sí, cuando volvió la democracia en el 83, con la mayoría de los artistas del medio formamos APA (Asociación de Artistas Plásticos), donde estaban los teóricos más interesantes del momento como Guillermo Fantoni, Daniel Scheimberg, Daniel García, Roberto Echen y Anabel Solari. Recuerdo que la primera actividad que hicimos fue reunir las obras de lo que había sido la vanguardia artística rosarina de los sesenta (de Tucumán Arde). Era la primera vez que se reunía el material y se lo mostraba. Hicimos una exposición en el museo Castagnino y además una mesa redonda donde asistieron todos los actores reales del Tucumán Arde. Si hablamos de compromiso, ese fue uno de los actos de ese tipo llevado adelante por artistas visuales, no tanto desde la producción en sí, sino de acción política, de revalorización. Al día de hoy creo que eso no existe, porque los aires de época que corren son diferentes. No voy a decir que se cayeron las ideologías, porque no tenerlas es también una ideología, de hecho debe estar gestándose algo diferente. Hemos asistido a la caída de la izquierda y de la derecha como proyectos, y se convive con restos arqueológicos. Por eso a mí me resulta interesante ver qué es lo nuevo que va a salir, ya que mientras haya gente siempre va a haber un pensamiento que vaya hacia adelante.

     

    Teniendo en cuenta tu experiencia en el extranjero, ¿sentís que es diferente la apreciación del trabajo artístico allí que en nuestro país?


    Si, creo que es distinto. Me da la sensación de que hay una diferencia entre las producciones que interesan y las que no, pero también percibo que tiene que ver con un mercado del arte, que creo que en Argentina todavía está en pañales. Eso también hace a la diferencia en cuanto a la afluencia de público a un evento, y a la producción de un artista porque vive de eso y lo vende. Eso es una energía que se pone en la obra y vuelve en dinero y más obras, lo que hace a un principio de apropiación diferente. En cuanto al eje conceptual de las producciones creo que es abierto, acá el público es abierto aunque creo que está en desarrollo. Creo que hay sensibilidad para captar cualquier producción.

     

     ¿Qué proyectos tenés a futuro?

     

    El libro M² que ya en noviembre se presentó en New York, Miami y en el MACRO, se va a presentar en PROA (Bs As). El 31 de mayo se presenta en París y a principios de junio en Londres. Por otra parte en agosto tengo una muestra individual importante en el Centro Cultural Parque España, y después participo de varias muestras que están haciendo por el bicentenario en Alemania.  

     

    2010-02-01

    ¿Cuánto es un metro cuadrado de destierro?


    de Graciela Sacco (hasta el 23 de febrero).


    Video-instalación de dimensiones variables (Piso 06 del museo)


    MACRO (Bv. Oroñó y el río Paraná).


    Horarios de verano: jueves a martes, de 15 a 20 hs.

    Nota: Maribel Conde.
    Fotos: Guillermo Turin.
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