• Lets Rock: un espacio para aprender, experimentar y divertirse

    Desde principios de 2007, la academia de sonidos Let’s Rock, a cargo del músico y docente rosarino Marcelo Robledo Kuriger, propone un espacio en la ciudad para aprender música, pero también un lugar de experimentación, de búsqueda e interacción entre alumnos y docentes. Con gran infraestructura y una modalidad de enseñanza flexible, amigable y muy personalizada, cada vez suma mas alumnos.

     

    La idea de la academia surgió paulatinamente, cuándo Marcelo daba clases particulares: “Yo estudié música y toco varios instrumentos, entonces me animé a tomar alumnos de guitarra y batería. Daba clases dos veces por semana y me di cuenta de que iba creciendo, de que no me daban los tiempos para tantos horarios; y comencé a pensar en que alguien podría ayudarme. Entonces arranqué a buscar gente y a armar la propuesta; les iba pasando mis alumnos a los músicos y docentes que iba convocando. Después cada uno pasó a tener no menos de doce alumnos. Y así empezó todo”

     

    Los docentes que trabajan en la academia son músicos jovenes pero experimentados, provienen de géneros diversos como el rock, el jazz y la música popular y están en la búsqueda de conocimiento permanentemente. Por otra parte, la mayoría tiene su propia banda y toca de manera constante, además de tener todos una formación en música que los habilita para la docencia.

     

    Marcelo da clases de guitarra y batería; Julián Venegas y Leo Moyano son los otros profesores encargados de la guitarra y está a cargo también de las clases de batería Alfredo Tosto. Leandro Ostoja y Lisandro Massa tienen a su cargo las clases de piano, Lucas Giovagnoli las de armónica, Mariano Gulino y Manquel Lo Presti las de bajo; y Martin Manno está a cargo de los talleres para niños (de 5 a 7 años). La academia ofrece además clases de canto a cargo de la profesora y fonoaudióloga Anahí Sayago.

     

    Let's Rock cuenta con cien alumnos de las más variadas edades y ambos sexos. Tiene una infraestructura de salas acondicionadas y equipos de sonido. Además, tiene una PC con información, archivos de audio y partituras que los alumnos tienen a su disposición para llevarse a su casa, como así también instrumentos: cuatro guitarras, dos bajos eléctricos, dos teclados, un piano eléctrico, y una batería equipada con todos los accesorios de percusión.

     

    La academia ofrece flexibilidad en los horarios y en los modos de enseñanza, respetando los tiempos y particularidades de cada alumno, lo que constituye una forma diferente de entender el aprendizaje de una disciplina tan particular como la música. La estructura de horarios de cada profesor está muy organizada, a pesar de que Marcelo reconoce que “hay cierta volatilidad en esto; nadie suspende un turno al médico pero si a la clase acá en la academia. Por suerte los que tienen verdaderamente la vocación se lo toman muy en serio, son activos y muy estables”. Por esta razón, las clases son individuales y muy personalizadas; en promedio duran una hora y se respetan mucho los ritmos de cada alumno. “Cada uno es diferente, no hay un programa estricto de avance en el conocimiento, es más bien flexible”, destacó Marcelo.

     

     

    Según él, la idea de la academia es generar un espacio de aprendizaje de un modo familiar, amistoso, divertido y muy personal, donde se pueda experimentar con nuevas herramientas. De alguna forma se trata de promover la interacción entre alumnos y docentes, los cuales incluso llegan a acompañar a los chicos a comprar sus instrumentos y aconsejarlos desde su experiencia. “Si a un guitarrista le gusta determinado estilo musical tratamos de vincularlo con otros alumnos a los que le gusta lo mismo, así  se conectan entre ellos”, destacó.

     

    Un detalle que hace de Let’s Rock un espacio diferente, es que se organizan charlas, clínicas y talleres (extracurriculares) de canto, percusión, o de temas de interés como por ejemplo: “La historia del Rock”, “La guitarra eléctrica”, o “El origen del blues”, siempre dictados por algún invitado especial. Por otra parte, a fin de año la academia organiza una audición en algún bar para que los alumnos mas experimentados toquen frente al público. “El proponerles la audición esta bueno porque les permite ensayar junto a otros chicos, ver también que otros se pueden equivocar, que los esperan, además de la emoción de tocar frente al público”, recalcó Marcelo.

     

    Con respecto a los motivos por los cuales se acercan los chicos a estudiar, Marcelo afirma que hay muchas razones para llegar por primera vez, pero después el clima que se propone los mantiene aprendiendo. Destacó que hay muchos que tienen una vocación muy marcada, y también personas más grandes que se acercan a aprender porque siempre lo desearon y nunca se animaron. También hay chicos que van junto a sus padres, lo cual constituye una actividad diferente para hacer en familia. 


     

    Let’s Rock: Academia de sonidos

     

    A cargo de Marcelo Robledo Kuriger

     

    Dorrego 1036 - Rosario

     

    Tel: (0341) 153470078

            (0341) 4825463

     

    Días y horarios de atención:

    Lunes a Sábados de 09 a 21 hs.

     

    Nota: Re-Play
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