Replay Revista - Periodismo Cultural

Mi vuelta al mundo en 182 días

Recalculando

Recalculando

Por Aylen Bertozzi / @rockandshooting

La vida tiene tantas vueltas como rulos de autopista pero queda en nosotros seguir escuchando “recalculando” o dejarnos llevar por una salida alternativa.

Y eso, a mi criterio, es lo que hace la vida interesante. Tener una meta sabiendo que el camino de tierra, colectora, ruta o autopista es sólo circunstancial.

Después de 2 años, la relación que me trajo a Europa se terminó, e irónicamente abrió camino a un nuevo viaje como con el que toda esta odisea comenzó. Laura y yo otra vez a lo Thelma y Louise emprendiendo una nueva ruta, esta vez 21 días cruzando charcos: nuevo destino 2015, la soñada California.

Así como lo hice hace 2 años, me embarqué en el compañerismo, las risas interminables, los destinos insólitos y las aventuras inesperadas. Esta vez fuimos un poco más allá y decidimos irnos sin itinerario, sin programa… California, ella, yo, un auto y una polaroid.

Llevamos una semana en California, ya nos perdimos 20 veces, dormimos en 4 lugares distintos, me enamore de 5 ciudades, nos reímos infinitas veces y a falta de novio, me pelee 6 veces con el GPS, a veces por porfiada y otras tantas por el simple acto del desahogo emocional. Todo eso en 7 días. 168 horas.

Solo 7 días y 168 horas. Con lo eterno -e insignificante a la vez- que suena al escribirlo.

No pretendo tener la vida resuelta en 29 años, creo que haber pasado ya por 3 carreras, 6 casas distintas y unos cuantos “amores para toda la vida” fallidos me hicieron entender eso.

También me hicieron entender que por más amores o parejas sin …” Y vivieron felices para siempre”…por más que diga ruptura tras ruptura que no quiero volver a enamorarme, lo seguiré buscando, eternamente, porque sé que está ahí.

Y tal vez sea ahí en donde nos encontremos, en esa salida que no pensábamos, en esa que uno llega por error pero que agradece haber tomado para dejar de viajar solo y tomar de a 2 el carril car pool, porque si nos espera una vida más de rulos que sean de los que se despeinan por alegría, que si tenemos que recalcular sea por espontaneidad y si vamos a poner el piloto automático, que sea para romper con nuestra rutina para poder teletrasportarnos nuevamente a las playas de California en busca de paz y tranquilidad como la que hoy la buena compañía y un paisaje de ruta con palmeras me hace olvidar de las avenidas y embotellamientos que me aún me quedan por tomar.

Fotos y texto: Aylen Bertozzi

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