Replay Revista - Periodismo Cultural

Mi vuelta al mundo en 182 días

Causalidades que te cambian la vida

Causalidades que te cambian la vida

Nota y fotos: Aylen Bertozzi.

Desde que soy chica tengo atención dispersa. También soy hiperactiva y mi mamá sufría por eso. Taller de pintura, danza, y todas las actividades noventeras existentes, entiéndase paddle y tennis también. Destaquemos la cantidad de cosas que estas actividades acumularon en mi casa, desde la tortuga de cerámica hasta los bonsái de mi papa, porque claramente, ¡a alguien salí!

Obviamente eso no bastó pero por suerte para 1996 apareció en mi casa el Family Game, los campeonatos de Tetris con mi hermana y mi mamá, el Circus y lo más preciado de la adolescencia (y un poco mas también) ¡LA SIESTA! Esa hora en la que por fin dejaba a todos en paz.

Pero, y creo fuertemente en utilizar la expresión por suerte y no lamentablemente, todo me llevó a hoy, aquí y ahora, a mi mente que no para, que no se conforma, que por amor viaja 13.000km y por un desamor busca nuevas fronteras. Porque soy inconforme y me aburro rápido, porque en un año hice miles de cosas y cambié de opinión otras tantas. Traté de aprender 3 idiomas diferentes, cambié 4 veces de trabajo, viajé, me mudé, planifiqué nuevos viajes y también me separé.

Hoy me encuentro en Europa sola, como lo hice hace 3 años atrás, con todo el mundo por delante y teniendo que volver al ruedo del coqueteo, sacando el óxido de los clichés y todos los fantasmas que acarreo desde el 2012. Porque por él, huí. Por él termine en Europa, pero por él también lo conocí a Seba y volví a sonreír.

Hoy tal vez sin que me quiten esa sonrisa, pero con la misma necesidad de salir corriendo como una niña chica, busco nuevas fronteras y nuevos retos.

Capitulo 1 otra vez. Sin ataduras pero con miles de ideas y preocupaciones, siempre con la dispersión e hiperactividad que me caracterizan (intento convencerme de que es parte de mi encanto y no un defecto), con la no quietud de siempre y la necesidad de moverme para combatir el estigma del aburrimiento, sigo optimista en la búsqueda del amor, ese que te derrumba todos los muros y corazas que uno se construye, ese amor que hace que todo valga la pena y que en definitiva me mantiene viva e inquieta. Porque sé que ahí está. En algún lugar del mundo esperándome para dejar de huir y finalmente tener mis siestas de a 2.

 

NOTAS RELACIONADAS

COMENTARIOS